San Luis Potosí
San Luis Potosí, México.
Epoca Virreinal
A principios del año de 1592 se descubrieron las minas del Cerro de San Pedro, que originaron la fundación del pueblo de San Luis Minas del Potosí en noviembre de ese mismo año. Tres personajes centrales hay en el establecimiento de este pueblo: fray Diego de la Magdalena, franciscano que es casi leyenda, pero que por su labor evangélica logró junto con el capitán Miguel Caldera, mestizo, someter a los guachichiles e iniciarlos en la vida sedentaria, tarea en que fueron auxiliados por indígenas tlaxcaltecas que se encargaron de mostrarles las bondades del trabajo y Don Juan de Oñate, el primer alcalde mayor, a quien se le debe la traza y primera disposición del pueblo.
El crecimiento del pueblo debido al auge minero –que declinó hasta 1622– no se hizo esperar; pronto hubo conventos de franciscanos y de agustinos para atender las necesidades espirituales de la nueva población. La fundación de los pueblos en lo que hoy es el estado de San Luis Potosí, se hizo en atención a nuevos descubrimientos de minerales, o al establecimiento de estancias y haciendas, o simplemente a las bondades del lugar. La reducción de los indígenas no fue fácil y se debió principalmente a los misioneros franciscanos. Así, las fundaciones de Santa María del Río y del pueblo de los Ramos en 1610, San Pedro de Guadalcázar en 1615, para citar algunos ejemplos.
El siglo XVII fue para el pueblo de San Luis muy significativo aunque no lo haya sido el caudal arrojado por las minas. Se establecieron jesuítas, juaninos y mercedarios, además de haberse erigido el primer santuario de Guadalupe –primero en todo el virreinato de la Nueva España en honor a la Vírgen de Guadalupe-, Hacia 1628 se estableció la Real Caja. En 1656 el pueblo de San Luis adquirió la categoría de ciudad; Don Martín de Mendalde, alcalde mayor hacia 1674 se distinguió por su buen gobierno. En esta época destacaron los establecimientos de Charcas y Matehuala.